

Tiene dos puertas; la anterior, con escaleras, para el oficiante; la posterior para las víctimas. Es importante por sus relieves, que se pueden dividir en 4 grupos escultóricos:
A diferencia de las sociedades orientales, la sociedad griega no es una sociedad teocrática, a pesar de la presencia de muchos dioses. La polis griega se acoge a la protección de divinidades tutelares pero el culto religioso es puramente formal y no require de una creencia sincera de la que se deriven exigencias morales. Esto y el carácter antropocentrista de los griegos permite llegar a representaciones tan poco hieráticas como la presente.
Por otra parte, el modelado blando del momento y lo anecdótico de algunos temas nos anuncian una etapa final del proceso que comenzó desde el rígido arcaísmo de sabor oriental, que pasó por la etapa serena del primer clasicismo y que culmina ahora en el clasicismo del siglo IV a. C., antítesis de aquellos comienzos arcaicos. A diferencia de la estatuaria egipcia, la escultura griega poseerá un gran impulso evolutivo y una gran influencia en la cultura occidental posterior (Roma, Renacimiento, Neoclasicismo). El Renacimiento recogerá distintas tendencias del arte griego y algunos de sus rasgos en escultura, como el abandono de la frontalidad, la diartrosis y el contraposto, expresado en Praxíteles hasta las últimas consecuencias.
Escultura de un escriba egipcio. Pertenece al período cronológico del Imperio Antiguo egipcio (aproximadamente entre el 2500 y el 2000 a.C.) Su autor es desconocido. La figura se halla en el Museo del Louvre de París.
ANÁLISIS FORMAL.
Obra realizada en piedra caliza policromada. El escriba acusa un cierto hieratismo en la mirada, muy concentrada, y una gran rigidez corporal, detalles frecuentes en la estatuaria egipcia cuando se representa a personajes de cierta dignidad. A esa rigidez contribuye la frontalidad del escriba, cuyos hombros son paralelos a la línea de la cintura.
Sin embargo también observamos ciertas concesiones al realismo poco usuales cuando el personaje representado era un faraón: la descripción anatómica es realista y deja ver la flacidez del cuerpo, mientras que los brazos separados del tronco alejan a esta figura de la estatua-cubo tan frecuente en el arte egipcio.
CONTEXTO.
El arte egipcio está fuertemente influido en su producción y repertorio por el carácter claramente religioso de la cultura egipcia y por la omnipresencia del faraón, rey y divinidad a la vez. Por tanto, las creaciones más importantes y destacadas del arte egipcio tendrán que ver con la representación de dioses y personajes de la realeza, aunque en este caso el personaje es un escriba, figura importante y prestigiosa en la sociedad egipcia, pues la escritura era un arte difícil que dominaban pocas personas. Los escribas trabajaban en los templos, que eran centros religiosos y también económicos, y a las órdenes del faraón, llevando a cabo las indispensables tareas administrativas en un estado tan centralizado como el egipcio en lo político y en lo económico. Los escribas eran personajes de suma importancia en el funcionamiento cotidiano de templos y palacios reales.
IDENTIFICACIÓN.
Speo de Ramsés II, construido entre 1284 y 1264 a. C., durante el Imperio Nuevo egipcio, que se extiende aproximadamente entre el 1500 y el 750 a. C. Se encuentra en Abú Simbel, en la región de Nubia.
ANÁLISIS FORMAL (O ESTILÍSTICO).
Se trata de un templo speo (excavado totalmente en la roca). Tanto en la fachada como el interior abunda la piedra como material constructivo. Se accede al mismo por un muro en talud en cuyo centro está la puerta de entrada, flanqueada por cuatro colosales estatuas (22 metros de altura) de Ramsés II en postura ritual. A los pies de las figuras del faraón están representados algunos de sus descendientes y sobre dichas figuras aparecen relieves con imágenes de babuinos. Las estatuas de Ramsés II exhiben un estilo hierático, con clara frontalidad y colosalismo están ataviadas con las coronas.
En este edificio los arquitectos egipcios condensaron sus conocimientos técnicos y astronómicos: la fachada estaba orientada hacia el este y tanto el 20 de octubre (época de germinación) como el 20 de febrero (recolección) los rayos del sol entraban unos 60 metros para iluminar las imágenes titulares, que se encontraban en las salas interiores. Había esculturas de Ra, Ptah, Amón y Ramsés (todas, salvo la de Ptah, quedaban iluminadas en esas fechas). En el interior se abre una sala hipóstila y un gran pasillo a lo largo del cual se distribuyen las diversas estancias. A medida que se profundiza las salas decrecen en altura e iluminación, a imitación de los templos al aire libre.
En el templo se advierten el colosalismo de la arquitectura egipcia y su carácter arquitrabado en el interior.
CONTEXTO.
Para la mentalidad egipcia, las obras de gran volumen y masa como esta contribuyen a acentuar el sentido de eternidad. El egipcio está obsesionado por el poder de los dioses y por el más allá, por lo que las obras sobrepasan la escala humana. Es un arte a la medida de los dioses y suscita sentimientos de temor reverente.
Se observa el carácter propagandístico del arte egipcio a favor de la religión y el estado, pues demuestra en este tipo de obras el poder del faraón y de los sacerdotes. La edificación en piedra confiere a los edificios egipcios una sensación de eternidad.